Informe enero-abril de CIAP-FELAP: Matan a 13 periodistas en 3 países de America Latina

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// http://www.argenpress.info/2010/05/informe-enero-abril-de-ciap-felap-matan.html

Hernán Uribe

Con la trágica cuota de seis periodistas asesinados en el primer cuatrimestre de 2010, prosiguió en México la acción criminal de las mafias del narcotráfico aunque sorprendentemente en la pequeña Honduras, de 112.000 km2 y unos ocho millones de población, se registró igual número de informadores víctimas de la violencia, con tres periodistas asesinados el mismo día (21 de abril), en tanto que Colombia aportó un muerto.

Los siguientes son los nombres de los caídos:
México:
Valentín Valdés Espinoza, secuestrado y asesinado el 8-1-10 en Saltillo, localidad ubicada en Coahuila, estado fronterizo con Estados Unido. Fue reportero de las publicaciones “El Zócalo Saltillo” y “Palabra”;
Evaristo Pacheco Solís, el 5-3-10 en Chilpancingo. Periodista de “Semana Internacional”, fue tiroteado;
Jorge Rábado Valdez, el l4-3-10;
Enrique Villicaña, el 11-4-10. Secuestrado en Morelia, su cadáver degollado fue hallado en la fecha indicada. Fue profesor de Periodismo en la Universidad Pedagógica Nacional;
Jorge Ochoa Martínez, por disparos 24-1-10 en Ayutla, cerca de Acapulco. Director y editor de los semanarios “El Oportuno” y “Despertar de la Costa”;
María Isabel Cordero Martínez, por disparos el 15-4-10 en Chihuahua.
Desaparecidos:
La nómina de periodistas desaparecidos en México hace temer por sus vidas. Ellos son:
Ramón Angeles Zalpa, periodista y académico, el 6-4-10. Corresponsal de “El Cambio” de Michoacán;
Evaristo Ortega Zárate, en Veracruz el 21-4-10;
Erica Soemi Ramírez;
David Cilia García
Los dos últimos, reporteros de la revista “Contralínea, fueron atacados a balazos por una banda armada el 27-4-10 en Juclahuaca (Oaxaca).
Honduras:
La inseguridad ciudadana es una característica del país bajo la presidencia de Porfirio Lobo, quien asumió después del golpe de estado y esa situación afecta de manera dramática a los periodistas, cuya lista de víctimas fatales es la siguiente:
Joseph A. Hernández Ochoa, tiroteado el 1-3-10;
David Meza, también balaceado el 11-3-10 en La Ceiba, ciudad norteña del país. Reportero, corresponsal de Radio América, de Tegucigalpa, había recibido amenazas de narcotraficantes;
Nahum Palacios, asesinado en Tocoa el 14-3-10. Hay constancia de que fue amenazado por agentes del aparato de seguridad de los golpistas;
José Bayardo Mairena, por disparos el 21-4-10 en Olancho;
Georgino Orellana, el 21-4-10 en San Pedro Sula;
Manuel Juárez, abatido junto a Bayardo el 21-4-10.
Ciudad Juárez: Tumba de periodistas
La situación de los periodistas y de los órganos de comunicación en Ciudad Juárez ejemplifica la crisis de violencia que ocurre hoy en México. Capital del Estado de Chihuahua, fronterizo con Estados Unidos, esta localidad que lleva el nombre del más ilustre héroe mexicano es en estos tiempos el centro de la criminalidad mafiosa. Al tenor de datos proporcionados por el diario El Universal (Ciudad de México) allí se registran 1.600 asesinatos en 2008, 2.650 en 2009 y en el transcurso de 2010 ya se produjeron 480 crímenes todos atribuibles a los cárteles de Sinaloa y Juárez.
El Comité de Protección a los Periodistas que funciona en Nueva Cork denunció que desde el año 2000, 27 periodistas han sido asesinados en Ciudad Juárez en directa represalia por sus informaciones. El periódico estadounidense The New York Times opina que los medios se han convertido, unos en aliados y otros en enemigos de los narcos y por ello, agrega, no se sabe bien si los periodistas fueron ejecutados por sus denuncias o porque se acercaron demasiado a un cártel.
Alfredo Quijano, director del diario El Norte (Ciudad Juárez) declaró a una publicación chilena que “Los periodistas tienen que tener números telefónicos privados, cambiarlos cíclicamente, no dar tarjetas de presentación, no firmar con sus nombres las notas relacionadas con el narcotráfico, cambiar sus rutas de desplazamiento de la casa al trabajo y viceversa. Algunos de ellos portan chalecos blindados, sobre todo los fotógrafos. Ninguna autoridad se responsabiliza por la seguridad de un periodista amenazado”, enfatizó Quijano.
Atentados/equívocos/cifras
El periodista guatemalteco Felipe Valenzuela fue atacado a tiros el 8 de abril en la capital Ciudad de Guatemala. Muy grave fue internado en un hospital. El hecho fue repudiado por la Asociación de Periodistas (APG), informó la agencia CERIGUA que dirige Ileana Alamilla. En Chile y en febrero pasado fue detenido y encarcelado Pascual Pichón Collonao, comunicador de la etnia mapuche que había sido acusado, sin pruebas, de cometer actos de violencia, imputación que fue calificada de tónica racista. A la inversa fue absuelta por la justicia la documentalista Elena Varela López, quien precisamente ha tratado la problemática mapuche y había sido acusada de cometer actos de violencia, incluidos asaltos y robos, todo lo cual resultó falso. También en Chile y en una determinación típica del “capitalismo salvaje”, el gobierno derechista de Sebastián Piñera decidió vender el diario “La Nación”, único periódico del país de carácter estatal.
Con mucha anticipación al 3 de Mayo, proclamado como el Día Mundial de la Libertad de Prensa, en una declaración especial la Unesco se refirió al tema de los crímenes en contra de los periodistas. Al respecto dijo que la impunidad es un problema grave y apuntó que los gobiernos deben hacer mucho más para proteger a los informadores y juzgar a los responsables. Un despacho de la agencia IPS sostiene que Unesco proclamó que 2009 fue el año más peligroso para los periodistas pues hubo 77 asesinatos.
En la práctica, existe cierto caos en las estadísticas de esa naturaleza ya que sólo en América Latina hubo el año pasado 33 asesinatos en ocho países de la región. El meollo del asunto es el criterio que se aplica. Así, el antes mencionado Comité de Nueva York alude a los muertos en estricto trabajo profesional. Significa ello que si un periodista abandona la redacción y lo eliminan en la calle, o al llegar a su hogar, no estaría en misión laboral. En América Latina -para decirlo suavemente- esa fórmula es un completo disparate.
Hernán Uribe es Presidente de CIAP-FELAP
Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas, CIAP

Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP

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